Es un hecho que las nuevas tecnologías y su rapidísimo crecimiento han supuesto numerosas ventajas:

  • Conexión a internet con un ancho de banda más que aceptable desde cualquier punto.
  • Dispositivos cada vez más pequeños y que nos hacen la vida más fácil (enchufar la calefacción a distancia…).
  • Contactar y llamar con personas al otro lado del planeta y gratis!
  • Desde el punto de vista médico posibilidad de consultar, diagnosticar e incluso operar a distancia.
  • Eliminación de las fronteras… ahora conocer las noticias del mundo en tiempo real, según se generan es un hecho. Y, aun sin dinero para viajar, podemos viajar y conocer culturas de cualquier parte del planeta (lógicamente será mucho mejor viajar y conocer la cultura de primera mano).
  • Ser expertos de cualquier materia. Gracias a internet y webs como Wikipedia, tenemos acceso a una fuente de información infinita en cualquier momento. Hay auténticos especialistas en generar impresionantes bibliotecas virtuales guardando y ordenando artículos que les parece interesantes.
  • Generación de inteligencia. Desde hace unos meses están muy de moda los términos big-data y business-intelligence, esto se aplica a la ingente cantidad de datos que internet genera. Pero la generación de inteligencia colectiva es posible y real.
  • Y un larguísimo etcétera

Pero también existen algunas desventajas o riesgos:

  • Para empezar la enorme necesidad de estar always on. Hace escasos 10 años podíamos salir de viaje sin el móvil y no pasaba nada, ahora somos incapaces de salir a cenar con nuestra pareja sin mirar cada 5 minutos si alguien nos ha mandado un WhatsUp. Y si, por casualidad, nos olvidamos el teléfono nos sentimos desnudos…
  • Atontamiento? La tendencia es que cada vez más leemos y asimilamos contenido audiovisual: imágenes o vídeos, incluso microvídeos de 6 seg. Pero si nos mandan un texto o artículo más o menos largo, con suerte lo guardaremos en los favoritos, pero lo más probable es que no lleguemos a leerlo.
  • Despersonalización. Las redes sociales nos permiten mantener contacto real con cientos de amigos de cualquier parte del mundo. Pero ese contacto cada vez es más impersonal. Sin ir más lejos, antes cuando era el cumpleaños de un amigo le llamábamos por teléfono, ahora pensamos que con un mensaje social es suficiente. Seguro que, por desgracia, hay más de uno que mantiene una excelente relación social pero es incapaz de hablar cara a cara con su interlocutor.
  • Privacidad. Muchas veces la falta de privacidad es debida al propio soporte, pero otras muchas al mal uso del mismo. Básicamente, igual que no vamos por la calle enseñando las fotos del verano o nuestros hijos a cualquier que nos encontramos por la calle, por qué en las redes sociales subimos fotos a discreción sin comprobar las políticas de privacidad del canal?
  • Antiexpertos. Nos fiamos más de lo que leemos en internet, sea quién sea el emisor del mensaje y sin comprobar la fuente, que de lo que leemos en cualquier otro medio. No son pocos los bulos o falsas noticias que se han viralizado en pocos minutos en internet. Esto puede hacer especial daño en temas relacionados con la salud…
  • Recuperar la “dignidad”, muy relacionado con los anteriores puntos. Intentar borrar algo de internet (ya sea de una red social o por posicionamiento natural) si no eres un experto es prácticamente imposible.

Esta claro que, como todo, internet y las nuevas tecnologías nos facilitan y mejoran la vida, pero todo hay que cogerlo en su justa medida…